Tesla y Solar City, a un paso de la fusión

La firma de gobierno corporativo ISS recomienda a los accionistas de Solar City aceptar la oferta de Tesla.

“Apreciamos mucho que el Institutional Shareholder Services (ISS), tras un examen a fondo de ambas empresas, recomienden posicionarse a favor de la adquisición de SolarCity por parte de Tesla. La empresa combinada se convertirá en la única compañía integrada de energía sostenible en el mundo, desde la generación de energía limpia hasta el almacenamiento y el transporte, y derivará en un mejor resultado para los accionistas, los clientes y el medio ambiente”.

Así acaba de comunicar Tesla la valoración positiva de la firma de gobierno corporativo ISS para que los accionistas de Solar City acepten la oferta de Tesla.

Este anuncio se convierte en una medida de presión más para los accionistas de Solar City encaminada a que acepten la compra de Tesla en la votación que se celebrará el próximo 17 de noviembre. Presión que trata de paliar los accionistas que se han mostrado en contra de la unión de las empresas al considerar que el consejo de Solar City no ha sido profesional al estar varios miembros sentados en ambos consejos. Incluso, el propio Elon Musk se apartó de la gestión de Solar City para evitar posibles conflictos pero él es el máximo accionista de las dos empresas.

Estrategia

En la estrategia de la fusión los responsables de la firma automovilística explican que la adquisición de Solar City podría “agregar 500 millones de euros en efectivo al balance de Tesla durante los próximos tres años”.

Explican que más de la mitad de la deuda que tiene en estos momentos Solar City deriva de la financiación de proyectos y “está más que compensada por el efectivo generado por los pagos de los clientes” que arriendan sus techos solares.

Solar City ha obtenido cerca de 1.000 millones de dólares para la financiación de proyectos desde el 1 de julio de 2016, “una muestra de su solidez financiera”.

Tesla ha generado un cash flow positivo en el tercer trimestre gracias a unas entregas cercanas a los 25.000 vehículos. Además consiguió por segunda vez en su historia un trimestre sin números rojos, gracias los ingresos extraordinarios de 422 millones de euros en derechos de emisiones de CO2 a otras compañías automovilísticas. Al ser una empresa de vehículos 100% eléctrica su bolsa de créditos de CO2 puede vendérsela a aquellas compañías que superen los límites legales previstos.

Con las perspectivas de ventas e ingresos previstas, Tesla explica que podrá “integrar con éxito Solar City y consolidar los beneficios financieros derivados de la adquisición”.

Sin embargo los analistas del mercado, incluso los más optimistas, afirmar que Tesla ya está inmersa en un doble reto: pasar de 85.000 unidades producidas este año a 500.000 en 2018. Y terminar ese mismo año su Gigafactory de la que actualmente tiene operativo un 14%. La Gigafactory le va a costar 5.000 millones de euros, de los que 2.000 millones los aporta su socio tecnológico en materia de baterías, Panasonic.

El pasado 16 de octubre, Tesla y Panasonic firmaron una carta de intenciones no vinculante bajo la cual comenzarán a colaborar en la fabricación y producción de células y módulos fotovoltaicos (PV) en Buffalo, Nueva York.

En cuanto a las reducción de costes, Tesla explican que ya el primer año tras la fusión, se ahorrarían 150 millones gracias a las sinergias.

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