¿Es “normal” la reapertura de Garoña?

El Consejo de Seguridad Nuclear ha decidido, así como si tal cosa, que la Central Nuclear de Santa María de Garoña, con 40 años de edad y cerrada desde hace cuatro, se pueda volver a abrir.

Es gracioso ver en el orden del día del pleno del Consejo como su reapertura es un asunto de “trámite normal”.

No se puede negar que semejante decisión es cualquier cosa menos “normal”.

Ahora que el Consejo de Seguridad Nuclear ha decidido dar vía verde, deja a voluntad del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital la decisión de reabrir la planta y, permitir que sus peligrosas hermanas puedan prorrogar su actividad.

Por su parte, los dueños del establecimiento (Endesa e Iberdrola), observan cómo pronto van a prorrogar la jubilación a sus peligrosos juguetitos un 50% más de tiempo del que les correspondía.

La moraleja es que nos demuestra como a nuestros (ineptos) gobernantes les importamos realmente una m*****.

Les importa un bledo que en momentos en que el mundo entero está avanzando hacia desarrollos renovables, aquí haya que seguir dependiendo de combustibles fósiles y peligrosas centrales nucleares; importa un bledo ver cómo se hacen de oro determinadas compañías llenando nuestra tierra por miles de años con residuos que, por supuesto, ellos no van a mantener; les importa un bledo la imagen que dan cuando demuestran cómo se dificulta hasta la extenuación la posibilidad de que un ciudadano quiera producir su propia energía con el sol, mientras todo son facilidades a los magnates del megavatio nuclear; les importa un bledo que por pequeño que sea el riesgo, la posibilidad de que pase algo con esas centrales arruinará nuestra vida para siempre. Todo esto les importa un bledo, por eso esta gente entiende que, aprobar la reapertura de Santa María de Garoña, es un asunto “normal”.

Pues estimados señores del Consejo de Seguridad Nuclear, no es normal.

Tan poco normal es, que al día siguiente de su aprobación, durante un rato todos mantuvimos la respiración cuando los diarios digitales advirtieron que la central francesa de Flamanville había tenido una explosión.

Al final, parece que no hubo fuga radioactiva, y que “solo” hay cinco intoxicados leves, pero ¿cómo creen que pasaron la mañana todos los vecinos normandos y bretones? Supongo que en eso no pensaron los cuatro consejeros que votaron a que una central idéntica a la de Fukushima pueda ponerse en marcha otra vez.

 

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